¿Qué es el test PASE y por qué es importante a partir de los 45 años?
El test PASE (Physical Activity Scale for the Elderly) es un cuestionario diseñado para medir el nivel de actividad física habitual en personas mayores de 45 años. A diferencia de otros test centrados en el rendimiento o la capacidad cardiorrespiratoria, el PASE evalúa la actividad real de la vida diaria, desde tareas domésticas hasta actividades recreativas y de ejercicio.
Su objetivo principal es cuantificar la cantidad y calidad del movimiento, ofreciendo una puntuación que refleja la implicación física del paciente en su día a día.
Para los fisioterapeutas, el test PASE no solo mide cuánto se mueve una persona, sino cómo ese movimiento influye en su salud, funcionalidad y riesgo de dependencia. Por eso se ha convertido en una herramienta de referencia en el ámbito clínico, la investigación del envejecimiento activo y los programas de prevención.
Cómo se realiza el test PASE
El test consiste en un cuestionario autoadministrado o guiado por un profesional sanitario, que incluye preguntas sobre la frecuencia y duración de distintas actividades durante la última semana.
Se divide en tres grandes bloques:
- Actividades laborales o voluntarias.
Incluye si el paciente trabaja (aunque sea a tiempo parcial), si realiza voluntariado o tareas que impliquen movimiento. - Actividades domésticas.
Evalúa tareas como cocinar, limpiar, hacer la compra, cuidar de familiares o realizar mantenimiento en el hogar. - Actividades recreativas o de ejercicio.
Pregunta por la práctica de deportes, caminatas, ciclismo, ejercicios de fuerza o actividades de ocio activo como bailar o jardinería.
Cada tipo de actividad se pondera según su intensidad y frecuencia, generando una puntuación final.
Interpretación de los resultados del test PASE
El resultado total se expresa en puntos, con un rango que normalmente oscila entre 0 y 400. Cuanto mayor es la puntuación, mayor nivel de actividad física.
En general:
- < 100 puntos: estilo de vida sedentario, posible pérdida de fuerza o movilidad.
- 100–150 puntos: nivel de actividad moderado.
- > 150 puntos: estilo de vida activo y funcional.
No obstante, la interpretación debe hacerse de forma contextualizada, teniendo en cuenta la edad, el estado de salud, el dolor y la capacidad funcional de cada paciente.
Por ejemplo, una persona con artrosis o antecedentes de lesión puede tener una puntuación media, pero un progreso notable respecto a su estado inicial.
En fisioterapia, el test PASE se utiliza junto a otras herramientas —como el test de la marcha de 6 minutos o la escala de Barthel— para obtener una visión global del estado físico y funcional del paciente.
El test PASE en la práctica clínica de fisioterapia
En nuestro centro de fisioterapia en el Barrio de Salamanca (Madrid), empleamos el test PASE como punto de partida en la valoración integral del paciente mayor de 45 años.
Esta prueba nos permite:
- Detectar niveles bajos de movimiento, especialmente en pacientes con dolor crónico o miedo al ejercicio.
- Diseñar programas personalizados de ejercicio terapéutico, adaptando intensidad y frecuencia.
- Valorar la evolución del paciente a lo largo del tratamiento.
- Motivar y educar en la importancia de mantener una rutina activa.
El fisioterapeuta no solo analiza la puntuación numérica, sino también los patrones de movimiento y las barreras personales: dolor, fatiga, inseguridad, rigidez articular o falta de tiempo.
A partir de esa información se diseña un plan individualizado que incluye ejercicios de fuerza, movilidad, equilibrio y resistencia, todo adaptado a la edad y condición física.

Relación entre el test PASE y la salud general
Numerosos estudios han demostrado que los niveles más altos en el test PASE se asocian con:
- Menor riesgo de fragilidad y caídas.
- Mejor función cardiovascular y metabólica.
- Mayor densidad ósea y masa muscular.
- Menor incidencia de depresión y deterioro cognitivo.
- Recuperación más rápida tras lesiones o cirugías.
En resumen, mejorar la puntuación del test PASE significa mejorar la calidad de vida y reducir la dependencia funcional con el paso del tiempo.
Cómo mejorar tus resultados en el test PASE
Una puntuación baja no debe interpretarse como un fracaso, sino como un punto de partida.
Aquí tienes estrategias prácticas, respaldadas por la fisioterapia y la evidencia científica:
🏋️♂️ 1. Ejercicio de fuerza adaptado
Trabajar la fuerza muscular es esencial para mantener la movilidad y prevenir lesiones. Ejercicios con el propio peso corporal, bandas elásticas o mancuernas ligeras pueden mejorar tu puntuación y tu capacidad para realizar tareas cotidianas.
🚶♀️ 2. Camina más, pero de forma consciente
El caminar rápido o en tramos cortos pero frecuentes eleva la actividad física total. Intenta llegar a los 7.000-8.000 pasos diarios, alternando ritmo y pendiente.
🤸♂️ 3. Ejercicios de movilidad articular
Dedica unos minutos al día a mover las principales articulaciones: hombros, caderas, rodillas y columna. Mantener la flexibilidad reduce la rigidez y el riesgo de caídas.
🧘♀️ 4. Incorpora el equilibrio y la coordinación
Ejercicios como el Tai Chi o el trabajo sobre superficies inestables mejoran la estabilidad y reducen el riesgo de pérdida de equilibrio en la vida diaria.
💪 5. Evita largos periodos de inactividad
Cada hora, levántate, estírate o da unos pasos. Romper el sedentarismo frecuente tiene un impacto directo en tu puntuación del PASE.
🧩 6. Combina ejercicio y tareas diarias
Actividades como cuidar el jardín, limpiar o cocinar también suman. El objetivo es moverse más, sin necesidad de un entorno deportivo.
💬 7. Consulta a tu fisioterapeuta
Un programa de ejercicio terapéutico guiado permite mejorar la fuerza, el equilibrio y la resistencia con seguridad. Además, el fisioterapeuta puede repetir el test PASE periódicamente para mostrarte tus progresos.
Consejos prácticos para incorporar el movimiento en tu día a día
- Planifica tus actividades semanales y anótalas como citas importantes.
- Varía el tipo de ejercicio para mantener la motivación.
- Involucra a familiares o amigos. Hacer ejercicio acompañado aumenta la adherencia.
- Escucha a tu cuerpo: el cansancio leve es normal, el dolor persistente no.
- Combina ejercicio con descanso y buena alimentación.
Envejecimiento activo: más allá de los números
El test PASE no solo mide movimiento, mide calidad de vida. Un resultado alto refleja que la persona se mantiene activa, autónoma y socialmente integrada.
A partir de los 45 años, adoptar un estilo de vida activo se convierte en una de las mejores estrategias para prevenir enfermedades y conservar la independencia.
En nuestro centro de fisioterapia en el Barrio de Salamanca (Madrid), trabajamos para que cada paciente entienda el valor del ejercicio terapéutico como medicina preventiva y rehabilitadora.
Conclusión
El test PASE es mucho más que un cuestionario: es una herramienta que permite evaluar, motivar y guiar hacia un estilo de vida más activo y saludable.
Interpretar correctamente sus resultados y aplicar estrategias de mejora bajo supervisión fisioterapéutica puede marcar la diferencia entre el sedentarismo y el envejecimiento activo.
En nuestro centro de fisioterapia en Madrid, Barrio de Salamanca, utilizamos el test PASE para diseñar programas personalizados que combinan ejercicio terapéutico, educación en movimiento y prevención del dolor.
Porque moverse bien es vivir mejor.
Bibliografía
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✍️ Iván Aranzana Martínez
Fisioterapeuta Colegiado nº 17324
